Una
de las más destacadas características que presenta el voleibol es la exposición
permanente a situaciones cambiantes con una gran presión temporal. Es decir,
una sucesión continua de problemas de distinta índole que obligan a los
participantes en el juego a respuestas de adaptación variable con escaso tiempo
para la resolución. Sí analizamos las peculiaridades del voleibol frente a las
habilidades motrices en general y a otras disciplinas deportivas en particular,
vemos que las restricciones temporales, espaciales y de manejo del balón
suponen que, pese a no ser un fin en sí misma, la técnica cobre una
extraordinaria relevancia en el voleibol frente a la gran mayoría de los
deportes de equipo, siendo además sus elementos técnicos característicos de una
notoria dificultad. La velocidad de ejecución, la precisión y una amplia gama
de habilidades motrices específicas serán claves para disponer de un mayor
repertorio en la respuesta táctica y, por tanto, condicionarán igualmente la
construcción de los sistemas de juego y su complejidad. Bajo este enfoque vamos
a considerar la técnica como la respuesta óptima de adaptación por parte del
jugador a los problemas que genera el desarrollo del juego, con intervención
integrada de factores de percepción, decisión, ejecución y evaluación.

(respondiendo como aficionado y practicante por casi 20 años) Justo! si no hay técnica (recepción, voleo y remate) es poco probable poder construir estrategias. Un saludo!
ResponderBorrarAsí es, se ha dejado mucho al resultado inmediato en desmedro de la formación técnica, lo que a la larga influye negativamente en el rendimiento de los equipos y el llegar a un nivel competitivo mas alto.
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